ISO 37001
ISO 37001 SISTEMA DE GESTION ANTISOBORNO
Para entender primero este sistema de gestión es necesario definir el concepto de soborno, este tema esta directamente relacionado con la corrupción, entendiéndose como el uso de poder para obtener ganancias privadas la cual no podemos darnos cuenta de ello a simple vista, ya que las personas involucradas tienen buenas razones para permanecer callados ya que en cierto sentido el soborno es un intercambio entre dos actores, en el cual uno de ellos va ofrecer algún incentivo o recompensa legal para manipular la decisión o el juicio de algún funcionario público para su propio interés. Es de suma importancia entender este término por que puede influir en la interrupción o negación de los procesos dentro de una organización afectándola en su credibilidad y confianza con partes interesadas a corto o mediano plazo; este también es un elemento que debe ser contemplado dentro de las normas de gestión de riesgos, las metodologías y los marcos de gestión en una empresa.
Este estándar se publicó en octubre de 2016, en donde se especifican varias políticas, procedimientos para que así una organización pueda prevenir, identificar y manejar el soborno, puede ser utilizada por todo tipo de organizaciones, pequeñas, medianas y grandes, tanto del sector público como privado ya que está diseñado para ser una herramienta flexible que se puede adaptar a la naturaleza de la organización incluso al riesgo de soborno que enfrenta. La norma ISO 37001:2025 es la nueva versión del estándar internacional de sistemas de gestión antisoborno, publicada en febrero de 2025. Sustituye a la edición de 2016 los cambios más relevantes incluyen un mayor énfasis en riesgos dinámicos, cultura antisoborno, integración tecnológica y la consideración del cambio climático.
Dentro de los riesgos que enfrenta una organización al involucrarse en un soborno se encuentran aspectos éticos, legales, de seguridad, financieros y reputacionales, todos ellos ahora reforzados en la actualización de la norma ISO 37001:2025. Desde el punto de vista ético, el soborno es considerado inaceptable y contrario a la cultura antisoborno que la norma exige promover en todos los niveles de la organización. En el ámbito legal, tratados internacionales como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (2003) y la Convención de la OCDE para Combatir el Soborno (1999) establecen sanciones que van desde multas y encarcelamiento hasta la terminación de contratos y compensaciones civiles, lo que obliga a una debida diligencia más estricta con socios y terceros. En cuanto a la seguridad y la calidad, un soborno puede derivar en la compra de productos defectuosos o en la omisión de controles industriales, generando riesgos graves para la salud y seguridad de los trabajadores, lo que refuerza la necesidad de controles eficaces y auditorías internas robustas. El impacto financiero también es considerable, ya que las consecuencias incluyen pérdidas por sanciones, costos de investigación, reclamaciones legales y gastos de reparación o sustitución de bienes adquiridos mediante prácticas corruptas. Finalmente, el riesgo reputacional puede ser devastador: la participación en sobornos deteriora la confianza de clientes, socios y empleados, afectando la sostenibilidad del negocio y la percepción de su compromiso con la ética. Por ello, ISO 37001:2025 enfatiza la gestión de conflictos de interés, la integración de factores como el cambio climático en el análisis de riesgos y la construcción de una cultura organizacional que rechace de manera sistemática cualquier forma de soborno.
Lo mejor para evitar este tipo de situaciones es que la organización asegure que sus procedimientos cumplan con la norma ISO 37001, cuya certificación le otorgará a la organización la garantía del buen desempeño tanto de sus colaboradores como de sus actividades.
